miércoles, febrero 21, 2007

Trenes que perdemos y trenes que esperamos

Perdí el tren porque hablamos demasiado y porque no me sentía impulsada a correr. Caminaba deprisa hacia la estación con una especie de convencimiento inútil. Como el que me agarra a veces cuando paso las páginas de un libro con la cabeza en otra parte, sabiendo que ese pasar página es solo acumular palabras al otro lado. Estaba mareada pero pensé que me aliviaría ir a la universidad aunque llegara tarde. En definitiva solo quería que se me pasara ese malestar. Pasar de clase como si de una página se tratara intentando sobrellevar todo el cuerpo en medio de tanta gente.
Cómo nos acumulamos en las estaciones, en los trenes, en las calles!!! Qué pesado me resulta a veces!!!
Para alargar esa duda que no conseguía distraer el otro tren se dignó a llegar casi media hora tarde. Unos se pierden y otros se esperan. Qué vida tan jodida!!!
El tren paró en Centellas y cuando las puertas estaban a punto de cerrarse salté. Miré mis manos para ver si lo tenía todo, me puse la chaqueta y respiré tranquila. Pasar por pasar prefiero sentir que no he perdido el día.

1 comentario:

carmencita dijo...

los trenes ke perdemos... no estarían para nosotros! los ke esperamos, llegarán, quizá con "media hora" de retraso, pero llegarán a nuestra parada. y lo más importante y a la vez difícil es saber si estaremos preparad@s para cogerlos... vamos a empezar ya! para ke cuando llegue EL NUESTRO no se vaya de vacío!